Vivian Bruchez, guía de alta montaña

La montaña me ha enseñado que los proyectos más bonitos son aquellos que tienen sentido.

Me llamo Vivian Bruchez, soy guía de alta montaña y esquiador de pendientes pronunciadas. Vivo en el valle de Chamonix Mont-Blanc, donde nací y crecí. La verticalidad de las montañas que rodean mi hogar ha moldeado de forma natural mi visión como esquiador.

Me formé en el esquí alpino de competición. Posteriormente, dediqué muchos años a entrenar en el club deportivo de Argentière como entrenador de esquí alpino. Luego amplié mi vida profesional al incorporarme a la Escuela Nacional de Esquí y Alpinismo (ENSA), donde imparto cursos para monitores de esquí sobre la parte de esquí fuera de pista.

Los Alpes como horizonte creativo

Desde hace más de 20 años, dedico mi vida al esquí de pendientes pronunciadas, impulsado por el deseo de explorar nuevas rutas y abrir nuevas líneas. Los Alpes constituyen mi terreno de expresión privilegiado, un espacio donde puedo expresar plenamente mi visión del esquí.


Mi último proyecto ilustra este compromiso: escalar y esquiar las 82 cumbres de más de 4000 metros de los Alpes. Una primicia que representa la culminación de años de pasión, experiencia y exploración, y la expresión más completa del esquí que amo.


Un compromiso que tiene sentido

Trabajar con Opinel es asociarme con una marca con la que comparto profundamente los mismos valores: la familia, la sencillez, la fiabilidad, la autenticidad y la transmisión.

Es también formar parte de una historia sólida y de una presencia emblemática en la cultura y el mundo francófono.


Para mí, una colaboración es, ante todo, un encuentro humano y una visión compartida. Es avanzar juntos, con coherencia y sinceridad, en un universo donde cada detalle cuenta, donde la confianza es esencial y donde la historia que escribimos va más allá del simple rendimiento.